El punk nace como una rebelión frente al rock imperante en los '60 y
'70, al que acusaba de ser un instrumento de mercado y una simple moda
promovida por la industria. Por otra parte, la grandilocuencia y
complejidad de ciertas bandas alejaban a la música
de los jóvenes. A esta situación se le sumaba una creciente
pauperización de los países industrializados, con altas tasas de
desocupación y una visión sombría del futuro.